Brillante intelectual, profesor universitario, periodista, historiador, jurisconsulto y destacado americanista, tiene el mérito de ser el iniciador de los estudios bibliográficos en Cuba. Durante largos años se dedicó a los estudios referidos a la América precolombina.
Vida y obra
Nace en La Habana el 7 de junio de 1812, primer hijo de una distinguida familia. Cursó estudios en el Seminario de San Carlos y en la Real y Pontificia Universidad de La Habana, graduándose de Bachiller en Leyes en 1832. En 1835 publica Memoria sobre la exportación del tabaco en rama, mereciendo el primer premio de un concurso que había convocado la Sociedad Económica de Amigos del País, la que lo distinguió con la condición de Socio de Mérito. Obtiene la licenciatura en Derecho Canónico en 1837 y en 1838 la de Derecho Civil. Es nombrado sustituto en la cátedra de Derecho Canónico en la misma Universidad, y en 1842 se le designa catedrático de Derecho Natural y de Fundamentos de Religión.
Llegó a ocupar el decanato de la Facultad de Filosofía hasta 1862. Miembro de mérito del Liceo de La Habana, fue varias veces electo presidente de su sección de literatura. Además de desempeñar la secretaría de la Sociedad Económica de Amigos del País; fue miembro de otras instituciones y corporaciones nacionales y extranjeras. En 1863 pasa a ser director del recién creado Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana, en donde impartió clases de Economía Política y Derecho Mercantil hasta 1869.
Sufrió represalias y vejaciones por parte del gobierno español, a causa de un documento publicado, en el cual abogaba por la autonomía para Cuba, por lo que se vio obligado a emigrar a los Estados Unidos con toda su familia a principios de 1869. Regresa a Cuba en 1878.

Durante muchos años desarrolló una intensa labor periodística como redactor de las principales publicaciones de la época: La Siempreviva, Faro Industrial de La Habana y Revista crítica de ciencias, artes y literatura, y como colaborador de El Nuevo Regañón de La Habana, Diario de La Habana, Gaceta de Puerto Príncipe, El Álbum, Anales de la Isla de Cuba, Revista de Jurisprudencia, Eco del Comercio, Prensa de La Habana, Revista de La Habana, Brisas de Cuba, Revista de Cuba, así como de casi todas las publicaciones periódicas de su época.
Fundó con Ildefonso Vivanco la novedosa revista Repertorio de Conocimientos útiles. Colaboró además en prestigiosas publicaciones de nuestro continente y Europa. En El Aguinaldo Habanero (1837) y Faro Industrial de La Habana (1845) respectivamente, da a conocer las novelas Matilde o los bandidos de Cuba y La Habana en dos cuadros, o La Ceiba y el Templete. Participó en la confección del popular libro de estampas costumbristas: Paseo pintoresco por la Isla de Cuba y Tipos y costumbres de la Isla de Cuba.
Como erudito e investigador se ocupó de los más diversos temas a través de una extensa obra, en la que sobresalen sus tres tomos de Apuntes para la historia de las letras y de la instrucción pública en la Isla de Cuba (1859-1861). Una de las contribuciones más importantes al estudio de la bibliografía hispanoamericana y al análisis de los progresos alcanzados por la civilización en Cuba. De él escribiría Martí:
“Caballero cubano, americano apasionado, cronista ejemplar, filólogo experto, arqueólogo famoso, filósofo asiduo, maestro amable, abogado justo, literato diligente y orgullo de Cuba“
Desde 1958 se celebra en Cuba el día 7 de junio como el Día del Bibliotecario, fecha que conmemora su nacimiento. La Sociedad Cubana de Ciencias de la Información (SOCICT), que agrupa a los especialistas vinculados a las actividades de la información científico-técnica y la Asociación Cubana de Bibliotecarios (ASCUBI), han instaurado el Sello Conmemorativo Antonio Bachiller y Morales que se otorga a personalidades e instituciones como reconocimiento por los méritos alcanzados en la contribución a la actividad bibliotecaria e informativa.
