Día Internacional de la Paz. Foto tomada de Internet

Día Internacional de la Paz

La paz es para el mundo lo que la levadura para la masa

                                                                                    El Talmud 

Si existe algo en el planeta Tierra que se ambiciona desde hace mucho tiempo y todavía no se ha podido conseguir, sin duda alguna se trata de la paz mundial. A lo largo de los años la humanidad ha sufrido de un sinfín de conflictos que han fracturado las condiciones de vida y el bienestar. La mayoría de disputas se han generado por la pertenencia de distintos territorios, el saqueo de las riquezas naturales, las diferencias ideológicas e incluso hasta por el color de la piel. La humanidad ha caído en desacuerdos que han generado una enorme brecha que divide la diversidad del ser humano.

Los conflictos armados y los genocidios son algunos de los principales acontecimientos que han marcado la historia, y han servido como un sinónimo de intolerancia. Aunque estos sucesos se pueden presentar por la diferencia racial, política o religiosa, el genocidio tiene como fin exterminar de manera sistemática a un determinado grupo social. El término fue creado en 1944 y actualmente es considerado como un delito internacional. 

Los fenómenos como el extremismo también provocan que la violencia crezca. Por eso se dice que la paz se enfrenta contra barreras complejas que requieren de la acción conjunta entre las diferentes naciones para que se puedan derribar, se necesita tomar como base a los derechos humanos.

Aunque el panorama no siempre ha sido tan oscuro, pues la lucha para encontrar la paz mundial sigue siendo tan esperanzadora como desde el momento en el que inició. Distintas figuras han pugnado por encontrar la tolerancia y el equilibrio entre las diferencias que nos distinguen como raza humana. Tal es el caso de Mahatma Gandhi (1869-1948), líder hindú que a través de protestas pacíficas logró la independencia de la India, eliminó las castas e ideas religiosas que dividían a su pueblo, inauguró un método de resistencia, evitó la revuelta armada y consiguió la justicia social. Además fue inspiración para otros luchadores por los derechos humanos, como Martin Luther King y Nelson Mandela. 

Antecedentes

La paz es el principal objetivo de las Naciones Unidas que, después de la devastación de la II Guerra Mundial comenzó a trabajar para librar a las generaciones venideras del horror de la guerra.

En el año 1981 la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) hizo un llamado claro para practicar la tolerancia y para convivir como buenos vecinos. El 21 de septiembre se declaró como el día para unir la fuerza, promover la solidaridad, mantener la paz y la seguridad internacional. Las oficinas de las Naciones Unidas, la sociedad civil, los grupos religiosos, los organismos gubernamentales y los no gubernamentales llevan a cabo diversas actividades educativas para difundir los ideales de la no violencia y la paz mundial para que de esta manera se genere sensibilización entre las personas.

Desde entonces, cada pueblo y nación conmemora los ideales de paz, con especial énfasis en el desarrollo social y económico en diversas facetas: pobreza, hambre, salud, educación, cambio climático, igualdad de género, agua, saneamiento, electricidad, medioambiente y justicia social. 

Posteriormente, en el año 2001 la Asamblea General decidió designar este día internacional como Jornada de No Violencia y Alto al Fuego

La celebración de esta efeméride se sustenta en el artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona“, sentando las bases para la libertad, la justicia y la paz en el mundo. 

La declaración se realizó en París el 10 de diciembre de 1948 como un ideal común entre los pueblos.  Aunque la Declaración Universal no especifica la palabra “paz”, estas palabras sentaron las bases para la libertad, la justicia y la paz en el mundo.

La Asamblea General busca el fortalecimiento de las idea de paz para lograr el desarrollo social y económico además de garantizar y proteger los derechos humanos. En 2015 los Estados miembros de las Naciones Unidas establecieron 17 objetivos para así alcanzar un desarrollo sostenible, entre las metas se encuentran: el fin a la pobreza, hambre cero, salud, bienestar, educación, igualdad de género, sistema de saneamiento, energía no contaminante, trabajo decente, crecimiento económico, reducción de la desigualdad, paz, justicia, entre otros.


La Campana de la Paz fue donada por la Asociación de las Naciones Unidas de Japón en 1954. Es tradición en la ONU tocar esta campana dos veces al año: el primer día de primavera y el 21 de septiembre para celebrar el Día Internacional de la Paz. Foto tomada de Internet

Los 193 países que son miembros de la Unión de Naciones adoptaron desde hace  siete años las 17 metas para lograr su cometido, y tienen hasta 2030 para conseguirlo. Para acceder al desarrollo sostenible a nivel internacional se necesita que el gobierno, el sector privado, y la sociedad civil hagan lo que a cada uno le corresponde y que posteriormente se trabaje en conjunto.

La paz se puede consolidar cuando las personas se liberan de padecer hambre, pobreza y opresión, de esta manera podrán progresar y prosperar”, declaró Antonio Guterres, el Secretario General de la ONU.

Queda claro que para cumplir tal aspiración es necesario eliminar la discriminación e intolerancia en todas sus formas, incluyendo las basadas en la raza, el color, el sexo, el idioma, la religión, la opinión política o de otra índole, el origen nacional, étnico o social, la posición económica, los impedimentos físicos, el nacimiento o cualquier otra condición.

Convivir en paz consiste en aceptar las diferencias y tener la capacidad de escuchar, reconocer, respetar y apreciar a los demás, así como vivir de forma pacífica y unida. Es un proceso positivo, dinámico y participativo en que se promueva el diálogo y se solucionen los conflictos en un espíritu de entendimiento y cooperación mutuos.

Símbolos de la paz

La paz tiene muchas caras, al menos en lo que se refiere a su simbolismo. Por ejemplo, la rama de olivo, este símbolo se remonta a la antigua Grecia. Cuenta la leyenda que Atenea y Poseidón rivalizaban por el patronazgo de la ciudad de Atenas, y el pueblo decidió que aquel que otorgara el mejor don a la ciudad sería su protector. Poseidón clavó su tridente en el suelo  del que brotó una fuente de agua salada, además de unos majestuosos caballos sus animales sagrados; Atenea, clavó su lanza y de ella surgió un olivo, los ciudadanos valoraron mucho más el olivo. Fue así como la ciudad llegó a  llevar su nombre.

Rama de olivo. Foto tomada de Internet

La rama de olivo representaba la paz y el fin del conflicto. Era usado por las novias y también se les otorgaba a los ganadores olímpicos. La rama de este árbol sigue teniendo este significado en las religiones abrahámicas y en el cristianismo, donde se relaciona con la paloma.

La más antiguo referencia del simbolismo de la paloma blanca es la tradición cultural judeocristiana. En Génesis 8:8-12, se relata como Dios molesto por la manera pecaminosa de vivir  de la humanidad decidió enviar un diluvio que inundara toda la tierra, limpiándola de la maldad de los hombres, donde solo Noé y su familia sobrevivieron.

Siguiendo las instrucciones divinas, Noé y su familia construyeron un arca, salvando en ella a una pareja de cada animal. Luego de 40 días de lluvias torrenciales, Noé liberó una paloma blanca, la cual volvió con una rama de olivo en el pico. Eso le dijo a Noé que había tierra firme adelante, y que Dios y el hombre estaban de nuevo en paz.

El símbolo de la paloma como mensajera de paz entre Dios y el hombre fue muy perdurable en el tiempo, pero no alcanzó su estatus icónico hasta después de la Segunda Guerra Mundial. En 1949, el Congreso Mundial de la Paz buscaba formas de enmendar las heridas que dejó el sangriento conflicto global. Y el pintor español Pablo Picasso decidió participar.

Paloma de la paz, Pablo Picasso. Foto tomada de Internet

El laureado artista aportó el diseño del cartel que usó el congreso, con la litografía de una paloma blanca, posada sobre la tierra, sin ramo de olivo. El dibujo fue todo un éxito, y el pintor decidió hacer una nueva versión en pleno vuelo, con el ramo de olivo en el pico. El resto es historia.

Para protestar en contra del uso de armas, particularmente desde la Primera Guerra Mundial, varias organizaciones pacifistas europeas han usado la imagen de un rifle roto en sus protestas. 

Rifle roto. Foto tomada de Internet

En 1921 la Red Internacional de Resistentes a la Guerra (IRG) lo adoptó como logo. Años después, se han hecho adiciones, como colocar una flor en la boca del cañón (esto viene del movimiento flower power de los pacifistas de los 60, donde se promovía dar flores a políticos, soldados, etc en señal de no violencia. Incluso, está la famosa imagen capturada por el fotógrafo norteamericano Bernie Boston (1933-2008) en 1967, durante una marcha al Pentágono en contra de la Guerra de Vietnam, donde una joven de 17 años le colocó una flor al rifle de un soldado) o hacerle un nudo al arma para inutilizarla, como es el caso de la famosa escultura de Carl Fredrik Reutersward (1934-2016), que el autor creó justo después del asesinato de John Lennon y cuya una de sus piezas originales está precisamente en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. 

Bernie Boston y su foto más famosa. Foto tomada de Internet
El artista Carl Fredrik Reutersward junto a su pieza más reconocida. Foto tomada de Internet

El símbolo V con la mano se usaba por los combatientes de la resistencia en los territorios ocupados por los alemanes como símbolo de camaradería y fuerza. Se trata de hacer una V con los dedos índice y corazón y es la primera letra de la palabra victoria en francés, flamenco e inglés (Victoire, Vrijheid y Victory).

Winston Churchill haciendo el signo V. Foto tomada de Internet
El gesto V en la actualidad, protesta en las elecciones de Irán, 2009. Foto tomada de Internet

Este gesto tiene múltiples significados. Winston Churchill lo usó en julio de 1941 como “V” de “Victoria”, aunque cinco meses antes, un político belga en el exilio, llamado Victor de Laveleye, lo usó como símbolo de unidad por las palabras victoire (“victoria” en francés) y vrijheid (“libertad” en holandés). Sin embargo, fueron los movimientos pacifistas de los años 60 en Estados Unidos, con la Guerra de Vietnam, los que hicieron de este gesto un símbolo de paz. 

En Japón, el origami  es un arte que consiste en la creación de figuras a partir de papel plegado, sin usar tijeras ni pegamento. Las grullas de origami son consideradas una representación de la buena suerte y la paz.

Sadako Sasaki y grullas de papel. Foto tomada de Internet

Se convirtieron en símbolo de paz en Japón tras la Segunda Guerra Mundial por la historia de Sadako Sasaki, una niña nipona que enfermó de leucemia tras la bomba atómica de Hiroshima. Sadako dedicó sus últimos días a construir grullas de origami. Una leyenda japonesa dice que se le concede un deseo a aquel que haga 1000 grullas de papel. Su historia hizo que Japón adoptase esta grulla como símbolo de la paz.

La pipa de la paz  es  un objeto ritual, llamado también calumet, que era usado en algunas culturas indígenas del norte de América como símbolo de confraternización entre individuos y pueblos o naciones.

Pipa de la paz. Foto tomada de Internet

El termino Shalom/Salaam, es un símbolo de la paz en Oriente Medio y otras partes del mundo. En el arameo judío, el término Shalom es un don de Dios que indica paz. Además, es un saludo por el que se desea el bienestar del otro. En la tradición hebrea, Shalom es uno de los nombres de Dios: todo Shalom está en Dios. El Shalom judío tiene un significado similar en el islam. Se suele utilizar para intentar ponerle fin al conflicto árabe-israelí.

Shalom. Foto tomada de Internet
Salam. Foto tomada de Internet

Otro de los populares símbolos que se usa para representar la paz es la famosa circunferencia que es atravesada por la mitad por una línea vertical, de la que se desprenden dos pequeñas ramificaciones en la parte inferior, obra del artista británico Gerald Holtom (1914-1985).

Emblema creado por Gerald Holtom. Foto tomada de Internet

Desde la década de 1960, este símbolo, no patentado, tuvo una poderosa fuerza comunicativa, y muy pronto fue utilizado en los Estados Unidos de América como símbolo general contra la guerra y más tarde, como símbolo del signo de la paz.

Lema para este 2022

Lograr la paz verdadera conlleva mucho más que deponer las armas. Requiere la construcción de sociedades en las que todos sus miembros sientan que puedan desarrollarse. Implica la creación de un mundo en el que todas las personas sean tratadas con igualdad, independientemente de su raza.

Como el Secretario General, António Guterres, afirma:

“El racismo sigue envenenando las instituciones, las estructuras sociales y la vida cotidiana en todas las sociedades. Sigue siendo un factor clave de la desigualdad persistente. Desestabiliza las sociedades, socava las democracias, erosiona la legitimidad de los gobiernos, y… es un flagelo que además se encuentra inequívocamente ligado a la desigualdad de género.”

Mientras los conflictos siguen estallando en todo el mundo forzando a muchas personas a huir, también se han visto incidentes de discriminación y racismo en las fronteras. Tras la pandemia de COVID-19, se ha producido un incremento en los discursos de odio y violencia hacia minorías raciales.

Todos tenemos un papel que desempeñar en el fomento de la paz. Y la lucha contra el racismo es crucial para conseguirlo.

Cartel del Día Internacional de la Paz 2022. Foto tomada de Internet

Se debe trabajar para desmantelar las estructuras que afianzan el racismo es nuestros entornos. Apoyar los movimientos que luchan por la igualdad y los derechos humanos y denunciar los discursos de odio, tanto en Internet, como fuera de ella. Reconstruir la confianza y la cohesión social mediante la educación y la justicia reparadora.

El tema de 2022 para el Día Internacional de la Paz es “Pon fin al racismo. Construye la paz.” La ONU promueve la visión de un mundo libre de racismo y discriminación racial. Un mundo en el que la compasión y la empatía superen a la sospecha y el odio.

Educar para la paz

La sociedad actual vive en un mundo poco pacífico, lo que constituye  motivo constante de preocupación a causa de la agresión que nos rodea. La pregunta es: ¿quién es responsable de terminar o mejorar con ese ambiente agresivo?, ¿la escuela podría hacer algo?, ¿qué lugar ocupa la paz como valor?, ¿pueden los enseñar una ecuación para la paz?, ¿cómo educar para la paz?

Muchas veces culpamos la inacción de las autoridades ante hechos de violencia en nuestro entorno o a la delincuencia de la ciudad donde vivimos; otras ocasiones a los padres de familia, incluso a las películas, las noticias, los videojuegos, en fin… hay muchos responsables de generar un mundo violento.

Pero la escuela es una microsociedad, en ella conviven y coexisten muchas personas, hay una organización social con autoridades, reglamentos, actores internos y externos, es decir, con todas las características de una comunidad.

Los que trabajan en educación se refieren a la escuela como una comunidad educativa, y ese concepto es mucho más adecuado para describir a las instituciones educativas; por ello, también debe considerarse que hay mucho por hacer dentro de las escuelas para educar por la paz.

El aula también es una microsociedad, los alumnos conviven muchas horas del día, y en ella es donde se aprende el valor de la amistad y el compañerismo, el respeto y la colaboración.

Pero ¿es suficiente que vayamos a la escuela para aprender estos valores? Si la familia no interviene, ¿los niños aprenderán a ser buenos compañeros, respetuosos y empáticos de cualquier modo?

Probablemente sí, pensarán algunos, es parte de la naturaleza humana socializar. Otros dirían que no, que también es parte del comportamiento terrenal rivalizar. Los seres humanos tenemos la capacidad de aprender; sin embargo, si esa capacidad no se desarrolla, no aprenderemos.

Educar para la paz, también es algo que se puede enseñar en el aula; podemos desarrollar los valores de respeto, empatía y solidaridad a través de ejercicios reflexivos, dinámicas de grupo, videos o cualquier estrategia didáctica dentro del aula.

Es responsabilidad de todos educar en valores, fomentar valores positivos en los alumnos, generar ambientes seguros y de respeto, no solamente dando “sermones” de lo importante que es ser buen amigo y tener empatía, sino también utilizando distintas actividades que puedan ayudar.

Por ejemplo, las peleas entre compañeros pueden ser un excelente momento para analizar el tema de la rivalidad; en lugar de regañar a los alumnos por haber reñido, hagamos preguntas que los confronten, como:

¿Resolviste el problema que tenías con tu compañero después de golpearlo?
¿En qué medida provocaste la agresión de tu compañero?
¿Podrían haber solucionado su conflicto de alguna otra manera?

Las dinámicas de grupo son excelentes ejercicios para reflexionar sobre estos temas: pueden organizarse “juegos de rol”, en los que se da a un equipo una situación hipotética conflictiva y sus integrantes deben representarla personificando a los antagonistas. Puede ocurrir que, en la actuación, el equipo encuentre una solución pacífica al conflicto planteado, también puede ser que no lo hagan; en cualquiera de las dos opciones, la riqueza está en la reflexión que se puede propiciar en el grupo.

El Fondo Nacional de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) define la educación para la paz como “un proceso de promoción del conocimiento, las capacidades, las actitudes y los valores necesarios para producir cambios de comportamiento que permitan a los niños, los jóvenes y los adultos prevenir los conflictos y la violencia, tanto la violencia evidente como la estructural; resolver conflictos de manera pacífica; y crear condiciones que conduzcan a la paz, tanto a escala interpersonal, como intergrupal, nacional o internacional”.

Las actividades relacionadas con la educación para la paz que promueve la  UNICEF siguen las directrices del punto 16 de los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS): Paz, Justicia e Instituciones sólidas.

Igualmente, sigue los principios de los Derechos Humanos, como los incluidos en la Convención sobre los Derechos de los Niños y las Niñas, es decir, los intereses directos de los propios niños, la no discriminación y el derecho de los niños a la participación y a ser escuchados.

Estos principios implican un compromiso con la educación para la paz, indispensables para lograr la construcción efectiva de un mundo pacífico desde el aula y la conciencia de su valor.

Frases sobre la Paz

A lo largo de la historia ha habido grandes pensadores que han compartido brillantes reflexiones sobre la importancia de la paz:

Antes de hablar de paz, debes tenerla en tu corazón, San Francisco de Asís.

No puedes separar la paz de la libertad, porque nadie puede estar en paz, a no ser que tenga su libertad, Malcom X.

Si queremos un mundo de paz y de justicia hay que poner decididamente la inteligencia al servicio del amor, Antoine de Saint-Exupéry.

La paz no puede mantenerse por la fuerza. Solamente puede alcanzarse por medio del entendimiento, Albert Einstein.

Los pueblos alzados en armas jamás alcanzarán la prosperidad, Nelson Mandela.

No hay camino para la paz, la paz es el camino, Mahatma Gandhi.

La paz comienza con una sonrisa, Madre Teresa de Calcuta.

¿Cómo celebrar el Día Internacional de la Paz?

El Día de la Paz se puede celebrar de diversas formas. En los centros educativos se suelen organizar actividades plásticas, juegos de cooperación entre los alumnos, etc. Además, muchas personas de todo el mundo participan en diversas actividades y organizan eventos que varían desde reuniones privadas hasta conciertos públicos y foros con grandes audiencias. Las actividades incluyen brindis por la paz, coros de paz, oraciones de paz, picnics, caminatas, exposiciones, globos con mensajes, pancartas, etc.

Artesanías hechas por niños con motivo del Día Internacional de la Paz. Foto tomada de Internet
Serie de sellos emitida por la ONU, dedicada al músico John Lennon, activista por la paz (septiembre de 2021). Foto tomada de Internet

La paz necesita construirse, no sólo celebrarse. Haz de cada día tu día de paz mientras trabajas para lograr la armonía en el hogar, la escuela, el trabajo y en la comunidad. Con un simple gesto de amabilidad ya estas celebrando el Día Internacional de la Paz.

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